¿Vientos de Guerra o el Rugido del León? EE.UU. e Israel golpean a Irán en una escalada sin precedentes.
El escenario del conflicto
La operación, ejecutada con precisión quirúrgica pero con una fuerza devastadora, ha impactado centros de comando y capacidades nucleares en el corazón de Irán. Mientras los gobiernos occidentales justifican la acción como una medida de "defensa preventiva", el régimen de Teherán ha prometido una respuesta que "borrará fronteras".
Desde una perspectiva escatológica, no podemos ignorar que los actores en este tablero —Persia (Irán), las naciones del Occidente y el Estado de Israel— son los protagonistas de las profecías más antiguas de la Biblia. Estamos viendo, posiblemente, el armado del escenario descrito en Ezequiel 38, donde las alianzas antiguas comienzan a movilizarse hacia los "montes de Israel".
Un eco profético: "Dolores de Parto"
Jesús fue claro al advertirnos en Mateo 24:6-7:
"Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino..."
Estos "vientos de guerra" no son vientos comunes. Son ráfagas de una tormenta mayor que amenaza con sumir a la humanidad en una catástrofe sin precedentes. La posibilidad de un conflicto nuclear o de una desestabilización total del Medio Oriente nos recuerda la fragilidad de la paz humana y la veracidad de las advertencias proféticas sobre la Gran Tribulación.
El llamado final: Vigilancia y Oración
Como observadores de la Actualidad Cristiana, nuestro deber no es entrar en pánico, sino entrar en presencia de Dios. Los sucesos internacionales son las manecillas del reloj de Dios moviéndose hacia la medianoche.
Vigilad: No seáis ignorantes de los tiempos. Lo que ocurre en el cielo de Teherán tiene ecos en el plano espiritual.
Orad: Interceded por la paz de Jerusalén y por las almas de millones que viven bajo la sombra de la guerra.
Preparaos: Que vuestras lámparas tengan aceite. La higuera ha brotado y el verano está cerca.
"Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca." (Lucas 21:28)
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